| La obtención de un brillo fino a partir de una superficie rayada supone una operación delicada ya que los materiales de pulir no han de rayar el metal. El pulido brillante nace, así, como producto de la formación de una película superficial delgada que, vista al microscopio, no presenta estructura alguna, apareciendo como una masa de polvo metálico cementado, dura, brillante y perdurable. Una vez pulidos los materiales y dependiente del tipo de acabado que se precise, pueden ser barnizados, cromados, plateados, dorados, cobrizados, etc. Dentro de nuestra sección de pulido se restauran múltiples objetos, bien sea para aplicaciones industriales como para objetos domésticos o de decoración (cuberterías, trofeos, bandejas...). Para obtener más información sobre cualquiera de nuestros servicios no dude en ponerse en contacto con nosotros. Si lo desea, desde el apartado de contacto podrá cumplimentar un sencillo formulario y en el menor espacio de tiempo posible atenderemos su consulta. | ![]() |